Ellos
Ella lo tiraba de la mano, entusiasmada; él intentaba seguirle el ritmo mientras abrazaba sus carpetas. Las bufandas aleteaban en contrapunto.
Casi queriendo, él pisó un charco que la lluvia de anoche había dejado. El agua los salpicó por igual.
Ella se dio vuelta y lo miró con una sonrisa cómplice; él la tomó de la cintura y la abrazó con fuerza, achicando una distancia inexistente.
Sus risas se plasmaban en el aire con tinta negra.
Ellos.

